Festival Asalto

Oct 14, 2018

El pasado mes de septiembre, tuve el placer de formar parte de la catorceaba edición de Asalto, festival internacional de arte urbano de la ciudad de Zaragoza. El barrio de Oliver fue el escenario, y a su vez, protagonista de las diferentes intervenciones artísticas. En sintonía con la filosofía del festival, la acción realizada permitió a lxs vecinxs, con su participación, la toma de conciencia sobre el entorno que habitan. Por medio de la creación artística, se fomentó el desarrollo comunitario y su empoderamiento.

Oliver, se configura como un barrio periférico de la ciudad, de tejido multicultural. La lucha y reivindicación de su gran movimiento vecinal, es una de las señas de identidad que mejor lo definen. Motor para el crecimiento y desarrollo del barrio a lo largo de su historia.

El espacio a intervenir fue el solar ubicado en la calle Agustín Príncipe. Su imagen sirvió para desarrollar un trabajo que nos permitiera profundizar en el barrio, conectar con sus vecinxs y conocer las relaciones que mantienen con el mismo. En definitiva, obtener un retrato íntimo que nos ofreciera contenido a nuestro mural. De forma muy concreta, el mobiliario que habitaba el solar antes de su intervención, fue el detonante para explorar el uso y relación que mantienen lxs vecinxs de Oliver con el entorno. Unos bancos, mesas de ping pong y ajedrez nos llevaron a establecer el juego, como guía en nuestro proceso de exploración. Por medio del juego, nos apropiamos del espacio público, establecemos diferentes usos, nos relacionamos y aprendemos.

Así, comenzamos el trabajo con colectivos de diferentes franjas de edad y con el apoyo de diversas entidades que trabajan en el barrio. Arte y acción social se dieron de la mano. La creación de un mapa mental colectivo nos guiaría en el codiseño del mural para su posterior ejecución. Con los colectivos participantes, desde la infancia a la tercera edad, el complemento intergeneracional dotó de riqueza al trabajo realizado. La transversalidad de los valores promulgados por los mayores en su lucha, se vieron reflejados en los juegos que lxs más pequeñxs practican en el barrio, siendo la clave para la elaboración del diseño final.

Una vez concretado el diseño para nuestro mural, comenzamos con la ejecución de nuestra obra en jornadas de mañana y tarde, realizando de forma colaborativa toda la parte baja de nuestro lienzo. Unas líneas que dibujan una gran figura sentada, la ruptura de una casa por la eclosión de una flor, un barco de papel en movimiento, unas escaleras, la luna… Motivos que aglutinan valores, acciones que definen a un barrio. La conciencia colectiva.

…Faltaron horas de sueño para procesar la gran experiencia vivida y compartida.

#Oliverpinta y mucho.

Para ver el video resumen de lo que fue Festival Asalto pincha aquí.